Extraída del Observatorio de Medios Chileno FUCATEL

miércoles, 19 de mayo de 2010

NO A LA TELEVISIÓN EN LA INFANCIA

La televisión se ha convertido en uno de los pasatiempos favoritos y de mayor influencia en la vida de los niños. El tiempo que se pasa frente al televisor es tiempo que se le resta a actividades importantes, tales como la lectura, el trabajo escolar, el juego, la interacción con la familia y el desarrollo social. Un niño ve un promedio de 4 horas de televisión diarias, lo cual quiere decir que en el momento de su graduación, el niño habrá pasado más horas delante del televisor que en la escuela. La televisión puede entretener, informar y acompañar a los niños, pero también puede influenciarlos de manera indeseable.
En la televisión se emiten gran número de programas con contenidos que pueden transmitir a los niños valores muy negativos y desfavorables. No sabemos hasta qué punto puede influenciar la televisión a los pequeños, que suelen tener la creencia de que todo lo que sale en televisión, es verdad. Si al contenido de los programas de la televisión le sumamos el número de horas que pasan los niños delante de la misma sin ningún tipo de control adulto, podemos darnos cuenta del gran error que se está cometiendo con los más pequeños. Lo que el niño ve por televisión no está clasificado ni es filtrado por ningún adulto. Para evitar esto y poder ayudar a los niños a tener experiencias positivas con la televisión, los padres deberían mirar los programas con los hijos, escoger programas apropiados para su nivel de desarrollo y poner límites en la cantidad de tiempo que pasan ante la televisión. Con todo ello, se mejoraría y se aprovecharía el tiempo que el niño pasa delante del televisor.
Ésta sería la forma más fácil para todo el mundo de obtener experiencias favorables para los niños de estos ratos. Sin embargo, también es cierto que son muy pocos los padres que están dispuestos a llevar a cabo estas conductas, dejando la gran mayoría a sus hijos frente a la televisión sin ejercer ningún tipo de control sobre ellos. Además les permiten estar realizando esta actividad durante el tiempo que ellos quieran, ya que mientras están haciendo esto están entretenidos y no “molestan”.
Con lo cual, podemos obtener como conclusión que la televisión se está convirtiendo en un agente de socialización muy importante en la vida de los más pequeños, que no es favorable para su desarrollo, y que, ante la pasividad de los padres, quizás debería suprimirse este pasatiempo en la infancia.

María Durán.

No hay comentarios:

Publicar un comentario